lunes, 28 de diciembre de 2009

UTOPÍA


Sin embargo, a decir verdad, no estoy aún bien decidido a editar el libro, ya que son tan diversos los paladares de los mortales, tan torpes las inteligencias de algunos, tan ingratos los ánimos, tan absurdos los juicios (...) la mayor parte ignora las letras; muchos las desprecian. El bárbaro rechaza como molesto lo que no es netamente bárbaro. Doctorcillos hay que desprecian por vulgar todo lo que no ande lleno de palabras arcaicas. Algunos solo se complacen en las cosas antiguas y la mayoría únicamente en las suyas propias (...) los hay también tan ingratos que, aunque se hayan deleitado con la obra, no por ello aman más al autor, semejantes a los huéspedes desagradecidos que, después de haberse hartado en un opíparo convite, se van de la casa sin dar las gracias a quien les ha invitado. Gasta, pues, los afanes en hombres de tan delicado paladar...

Extraído de "Utopía". Tomás Moro